Visita nocturna
- Mujer Manantial

- 20 jun
- 3 min de lectura
Caminamos hasta la Casita del cuidado y la creación, eran alrededor de las 19 horas. Lloviznaba, pero aún así la temperatura era agradable.
En el camino nos encontramos con un tianguis, había pocos puestos por la lluvia pero los suficientes para que la gente de la zona estuviera ahí, comprando, consumiendo local.
Nos encontramos con una Michoacana, llevaba toda la semana esperando encontrarme con una en mis caminatas. Al fin estaba ahí, frente a mi. Saque mi termo y le pedí un agua de frutas. -¿puede ser aquí?- le pregunté mientras le mostraba mi termo. Asintió con una sonrisa y empezó a llenarlo.
Continuamos el camino bebiendo agua de frutas, estaba un poco dulce, así que se sintió más como un postre. Pasamos por calles poco iluminadas, sentimos inseguridad y hablamos sobre nuestra brújula del peligro. ¿De qué está hecha? -para mi es un juego que combina mis inquietudes, mis responsabilidades, la voz que me repite que es mi derecho caminar segura en este mundo y la apariencia: caminar como bandala o saludar como vecina. No sé, creo que hay menos personas buscando problemas que aquellas que los buscan. Cuando camino por zonas populares solo veo personas buscándose la vida, haciendo lo cotidiano: salir por el pan, llenar el garrafón de agua, etc- dije.
La conversación fue variando. Está semana me he percatado de muchas sensaciones de frustración e impotencia. Esto me tiene preguntándome cómo nombrar el otro lado, el que nos tiene llenas de vida, de fortuna, de cotidianidades llenas de magia.
Por fin llegamos, la calabaza y sus hojas cubriéndolo todo. La calabaza tiene mosquita blanca. La calabaza está muriendo y creciendo al mismo tiempo. No quiero incidir, quiero observar ¿qué mantiene viva a la calabaza y qué la está matando?
Abrí, entre y las jardineras lucían preciosas, los maíces que sembramos antes del temporal ya están enormes. Los de la semillas michoacanas son los más altos, ya rebasan mi 1.60mts de altura. Los de semillas locales están como de 70 cm. Y los que sembramos hace un mes van creciendo parejitos, cómo de 15 cm. Ha un maíz más alejado de los otros, ese no está creciendo tanto, parece que los maíces también son sociables.
La zona de plantas de servicio están creciendo con ganas. El algodón tiene un nuevo algodón. Las canabalias van teniendo más hojas. Los girasoles ya asoman un botón, Pero algo me hace pensar que las planté una temporada tarde 😅 yo las observo. Puse atención a ver si alguna de las semillas de albahaca, cilantro o epazote habían crecido, no ví nada.
Fui a ver cómo está el cedrón que compre al señor del tianguis de la presidentes hace 3 semanas. Me parece que ya está ambientado, imagino que un buen lugar para el será entre los maíces de 70cm. También me encontré con la planta de vaporub que me dieron en el intercambio de hace dos semanas. Creo que debajo del rosal estará bien.
Rege con la regadera los dos huacales que guardan una extraña mezcla de plantas, intuyo que una de ellas es jícama, otra estoy deseando que sea fresa y la otra ya hasta dió frutos, pero no sé que es. También las observo. Les aprendo. Les confío.
En esta visita vimos a un caracol caminado al borde de las camas, parecía contento con la brisa.
Me anoté que hay que apocar un par de maíces. Hacer los transplantes del cedrón y el vaporub. Y de camino de regreso ví dos viveros, que me provocaron la idea de plantar las moringas y verlas crecer.
Volvimos a casa, húmedas por la lluvia, agradecidas por la caminata y felices por qué el temporal está siendo sustento de la milpa.


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